“La verdadera locura quizá no sea otra cosa que
la sabiduría misma que, cansada de descubrirlas vergüenzas
Del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca" Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.
Para algunos locos es emocionante escribir, para otros no tan locos lo emocionante es vivir. He aquí una frase majestuosa y bien sabida que complementa lo que es vivir en la locura. “No hay sino dos formas de vivir: como a uno le da la gana, y como le de la gana a los demás” Frase que expresa Fernando Rísquez con toda cordura, y con la cual estoy completamente seguro de que todo este mundo paralelo en el que vivimos está de acuerdo, o por lo menos la mayoría de las personas cuerdas que existen en él.
Todo tiene un comienzo, para Rísquez todo parte de la creatividad, de un ser creativo, no el creador, si no el que recrea imaginariamente. El que es capaz de sentarse horas y horas a realizar alguna actividad definida que no termina, y que en el momento menos inesperado se levanta de madrugada y llega de forma rápida y directa a la solución de su propio enigma, esto gracias a algo que se llama imaginario. Ese imaginario es el que la mayoría de las veces permite encontrar emociones ocultas que nos llevan a las soluciones exactas. Quizá suene algo enredado, pero como sabemos nada en esta vida es explícito, o por lo menos así se viene viviendo desde hace un par de siglos.
El ser humano es un ser curioso por naturaleza. Desde pequeños todo lo queremos saber, andamos de aquí para allá sin preocupaciones caminando con sueños de pasos agigantados. Pero aún así, no se está al tanto de lo que significa la vida. Pero esto ya lo sabemos, volveré al tema que me interesa, la certeza de que todos estamos locos.
Debo confesar que mi grado de locura es el de cualquier cuerdo. Rísquez con su texto “De la piel para adentro” me ha elevado la imaginación, mi carisma, mi propio yo. Sé que todo lo que escribo es arte, aunque lo reinvente, es arte. ¿Quién dice que no puedo tener la misma idea que otro loco de este mundo? ¿Qué no puedo escribir un texto con la palabra “Carajo”?, escribir como se me vengan las ideas a la mente, lo que pienso, lo que se, lo que siento. Casi todos piensan igual, solo algunos desquiciados como yo son libres de pensamiento.
Tengamos claro que lo malo de vivir en este mundo es que a pesar de todo, hay patrones que seguir en esta absurda sociedad moderna, y yo como estudiante o mejor dicho un don nadie estoy obligado a limitar mi creatividad. Recurro a los libros antiguos para darme un poco de ánimo, sabemos que en esos estupendos libros se cuidaba mucho la escritura pero aún así, siempre se decía lo que se tenía que decir como se tenía que decir, aunque esto costara la vida. ¡Lean!. Ahora, se escribe para los demás, digamos que se maquilla todo lo que se escribe o se dice. Entonces me pregunto ¿De qué me sirve las recomendaciones de ser creativo y libre de Rísquez? Toda esa habladuría de que hagas lo que te venga en gana, de explorar, de sentir, de ser feliz, de crear, de innovar, de crecer como persona, de cubrir las necesidades del hombre y todos esos ejemplos de la historia. Creo que de nada, posiblemente porque si esté loco. Se habla de arte, pero llego a la misma interrogante de mi primer día de clases ¿quién decide que algo es arte o no? Y vuelvo a responder lo mismo: cada cabeza es un mundo, y cada persona bajo su juicio o locura decide lo que es arte o no. Por eso yo digo que todo lo que escribo o hago es arte, porque me considero un artista de mi propia vida.
Para no seguir tan lejos, y profundizar más en mis afectuosos sentimientos, acredito la teoría de Fernando Rísquez de que todo viene dado por la asociación. Asociamos todo gracias a nuestro variante imaginario. Sin embargo hay otro factor que influye al momento de ser creativos en la escritura, esto es la fantasía. Todos creen saber qué significa la palabra fantasía, para qué se utiliza, qué quiere decir, con qué se come eso. Pero la verdad es que son puras falacias, son muy pocos los que saben que es la fantasía. Rísquez ha sido uno de los pocos que ha sabido dejar claro el significado de esta palabra. Así como este ejemplo hay cientos, el más claro y cotidiano es el de la palabra demasiado. La mayoría de las personas creen saber lo que significa la palabra “demasiado” seguramente porque la han escuchado o leído en diferentes contextos y la utilizan como un chicle en la boca. Pero nadie se ha sentado frente a un diccionario a buscar lo que realmente significa esta palabra. Las personas la utilizan mal, creen que demasiado es sinónimo de mucho, de más, de excelente; pues no es así. Es un adverbio que significa excesivamente. Deduzcan lo demás, para que no piensen que estoy loco. Fantasía: idealizar las cosas que son reales, no tiene nada ver con la idea de cumplir sueños.
Claramente está visto que este autor nos induce a ser libres y a crear, a hacer lo que se nos venga en gana. Pues eso es lo que estoy haciendo, lo que haré y lo que no dejare de hacer, porque no hay mejor forma de vivir que haciendo lo que se te venga en gana. Dejaré la cotidianidad, lo simple, lo fácil, lo que todos ya conocemos, para empezar hacer cosas nuevas que aunque a pocos les guste, para mi será el arte de lo nunca dicho.
¿Quién soy yo para decir que es algo es bueno? Sigo siendo nadie.

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